lunes, 20 de mayo de 2013

Creación de "Fondo marino"

Esta vez me pidieron un cuadro de gran formato para la pared de un salón, que fuera surrealista, pero que se dejara entrever la forma de algo. Como estábamos en Galicia, opté por algo de motivos marinos pero que a la vez tuviese tonos ocres y rojos. 


Comienzo del cuadro con pinceladas y goteo de óleo.



Detalle de la caracola.


Pinceladas subordinadas al color inferior.



Detalle del goteo de la parte superior.



Detalle del coral.



Parte inferior, comienzos.



Parte inferior acabada.




Parte superior.



Cuadro terminado a espera de ser barnizado.

Título: Fondo Marino
Medidas: 1,90x1,90 aprox.
Soporte y técnica: óleo sobre lienzo


Creación cuadro "Palmeras en la noche"

Para este cuadro casi no tenía materiales y está hecho con lo puesto. Esto es, la lámina de atrás de una foto como soporte, tinta, lápices y acrílico.


Visión general del cuadro enmarcado.



Detalle de las palmeras y la luna. Es un fondo de acrílico con carboncillo mezclado con tinta negra.







Título: Palmeras en la noche
Medidas: 1x70cm
Soporte y técnica: mixta sobre lámina estucada



Creación cuadro "Central Park"

Para el cuadro de Central Park usé cinta de carrocero como plantilla para zonas grandes de color. Esta técnica te ayuda a hacer zonas homogéneas del color que quieras y no salirte. Sobre papel y cartón está muy bien, pero con lienzo o zonas rugosas, a veces se escurre la pintura.


Con la foto delante y después de haber hecho el boceto a lápiz, comienzo a pintar las zonas marcadas por la cinta de carrocero. En este caso, el cielo y los distintos tonos del lago.



Cuando están secos, uso el gris para los edificios.



Tapo los edificios con cinta de carrocero y las zonas que no son árboles y comienzo  a hacer la vegetación.


Después unos toques de blanco y gris para las nubes y ya está. El cuadro de Central Park finalizado.




Enmarcado en blanco.


Título: Central Park
Medidas: 30x70
Soporte y medio: acrílico sobre cartón



Creación cuadro "Salamanca"

Para empezar a crear un cuadro, normalmente me fijo de una foto que me gusta y compro o creo un lienzo en el que pueda caber.


Foto y lienzo preparados.



En el ordenador o en papel físico, creo zonas cromáticas que envuelvan los principales colores del cuadro que voy a hacer y a partir de los cuales, comenzaré a añadirles colores subordinados.



Trato de averiguar si la foto en sí cabe de lleno en el lienzo o me tendré que inventar alguna zona extra.



Al final hago el dibujo a lápiz sobre el lienzo para comenzar  a pintar.


El resultado.


Título: Salamanca
Medidas: 50x60cm
Soporte y técnica: acrílico sobre lienzo.


Remodelación y marquetería de mesita de noche

Esta es una mesita de madera muy vieja que me dieron para restaurar, pero era tan fea que el dueño y yo decidimos que mejor la renovava y hacía marquetería con ella. Al final ha quedado mucho mejor que como estaba.

Para hacer marquetería es necesario primero quitarle todo el barniz a la mesa y los restos de suciedad que tenga. Después se tapan los agujeros y las imprefecciones con Araldit madera y se empieza a medir las zonas que queremos hacer en marquetería.

La marquetería es una técnica que usa fnias planchas de madera recortadas y las encaja haciendo agujeros del tamaño de dichas planchas en otra madera o superficie. Como curiosidad: cuando en occidente no se sabía cómo hacerlo, se dedicaban a cortar las planchas de marquetería que les venían de oriente, ya hechas y pegarlas sobre sus propias piezas de mueble.

Para hacer esta mesa usé boj, zebrano y tilo.


Detalle de la flor que me pasé semanas recortando. Las vetas de la derecha son zebrano. La flor está hecha con boj y la parte de la planta verde es tilo. Todo está recortado sobre una plancha de boj, recortada, a su vez, pegada con cola de carpintero especial y barnizada y lijada después.



Los cajones tienen por fuera marquetería de boj, lijada y barnizada. Después se les ponen los tiradores.



Se les da cera por dentro, para envejecerlos, pero no a los lados, porque se obstruirían.


El cajón encerado y barnizado al final.

Para pegar las planchas de madera, hay que poner pesos encima, porque el zebrano hace muchas ondas y bultos.





Después de poenrle el peso, ya están todas las zonas de marquetería hechas, incluidos los cajones.



Se repasa con bisturí las zonas en las que hayan quedado papeles, pegamento o suciedad y se barniza todo, menos las zonas interiores.


Restauración del cuadro del Jardín del Príncipe

Este cuadro es de una clienta descontenta por su anterior restauración. Una amiga suya se lo restauró, pero no contaba con los conocimientos necesarios para ello, con lo cual, hizo un desastre.


Este es el cuadro. No es un cuadro muy antiguo, sino del 59 o algo así. Lo que se ve a la derecha es un bulto creado por un repinte al óleo mal hecho y con demasiada pintura. El cuadro además tiene arrugas por varios sitios.

Esto es lo que vi cuando lo descolgué de la pared.


El cuadro no sólo tiene un repinte mal hecho sino que además tiene pegamento, tal cual, del fuerte, pegado atrás sosbre unas rajas que todavía no han llegado  ala parte delantera del cuadro, así como un parche gigantesco, en modo bruto.



Además el marco está deformado.

En resumen, hay que quitar el cuadro del bastidor y comprar otro,  hacer desaparecer el parche gigante y restaurar la zona del bulto.

Llevo el cuadro a mi academia de restauración y comenzamos a encontrarnos sorpresas. Efectivamente el parche está puesto con superglu y tenemos que quitarlo a la fuerza, pero eso no es todo. Lo que cubría el parche era una raja minúscula para el tamaño que tenía. Así que corté unos hilos de lino, sueltos y los pegueé con el líquido especial de restauración, paralelamente, sobre el roto. 

Lo primero que hago es quitar la pintura puesta sobre el cuadro en la zona del bulto repintando, metiendole al cuadro luz negra para ver qué se ha restaurado y qué es original. Al finalizar, me encuentro una raja en el cuadro, la de la parte de atrás, llena de pegamento como si fuera estuco. En otra zona repintada también encontramos pegamento, pero es que, cuando queremos quitar el cuadro del bastidor, descubrimos que está pegado a él.


Raja del cuadro después de quitarle la pintura de encima y el pegamento.



Quitando el pegamento con bisturí en la zona inferior.



Descubrimiento de que el cuadro está pegado al bastidor.



Intentando quitar delicadamente el cuadro del bastidor.

Al final conseguimos quitar el cuadro del bastidor, pero algunas zonas eran imposibles por lo que se eligió cortarlas y reintegrarlas con una tela.


Zonas reintegradas con tela.

Después de todo esto, se hizo el estuco (sin pegamento) de las rajas y zonas con agujeros y se pasó a restaurar con barniz y pigmentos. Tras lo cual se barnizaron solo esas zonas.





El bastidor lo cambiamos por uno nuevo y ya no hace arrugas. Cuando limpiamos el cuadro por detrás salió una familia de pelusas y trozos de pinaza de la época en la que el pintor hizo el cuadro.




Restauración cuadro San Jacobo

El cuadro de San Jacobo tenía bastantes problemas. Lo habían recortado por los lados y lo habían vuelto a grapar, tenía un craquelado general por todo él, pero además tenía unas rajas en toda la cara. El barniz era amarillento.


General: craquelados, barniz amarillento, rajas, recortado de los bordes



Recortado del borde: se ve que la mano es la que está grapada directamente al lienzo.




Tiene rajas por toda la cara.


Con un cuadro así, hay que tener cuidado, porque existe el peligro de que la pintura se caiga. Pero el craquelado es parte de la obra. Como todo el cuadro está, igual, se decide sentar el color en todo el cuadro para evitar la pérdida de más pintura y hacerle bordes nuevos para poder graparlo a un nuevo bastidor, sin dañarlo


.
Se le quitan los clavos con cuidado y se desmonta del bastidor.



Se coloca sobre una superficie plástica para iniciar el sentado de color.



Para el sentado de color, se le pegan unas hojas de papel manila con un líquido especial por todo el cuadro y luego, se le da calor, pero no directo. Aquí le damos calor encendiendo y apagando una plancha, pero siempre con papeles debajo de ella.



Quedaría así una vez secado.

Cuando se seca el sentado, le damos la vuelta para ver cómo está la parte de atrás del cuadro. Si está muy sucia, le pasamos cuidadosamente un cepillo de cerdas metálicas o uno de cepillar zapatos, despacio, para quitar la suciedad.


Quitando la parte más oscura de la suciedad.

Cuando el sentado se ha secado, procedemos a quitarlo con un trapo o similar, mojándolo un poco en agua caliente y quitándolo con la uña después. Muy despacio.



Ahora es tiempo de hacerle los bordes al cuadro. Como es de lino, cogemos cuatro trozos del mismo material para ponérselos de borde, pero no directamente. Para que la presión del tirón de esta nueva tela no altere el cuadro, hay que limar los bordes y sacarles las pequeñas cuerdecitas que los mantienen atados, rasparlas, hasta que tengan tres grosors: fuerte, medio y débil, así la presión no será directa.


Se sacan los trozos de cuerda que no queremos, a una altura de unos tres dedos más o menos.



Se liman los pelos con un bisturí, que queden, de ma´s grueso a menos grueso.



Se mide el tamaño de las tiras según las medidas del cuadro.

Después de tener bordes, el cuadro se limpia por zonas, comenzando por un disolvente muy suave, mezclado con agua y subiendo de nivel. Se limpia con hisopos, que son trozos de algodón a presión contra un palito. Mientras se pasan por el cuadro, se da vueltas al algodón. Cuando está sucio, se cambia por otro. Así hasta que el cuadro está limpio del barniz amarillento que lo cubría. 

Para comenzar a restaurar, debemos poner una primera capa de barniz al cuadro, de forma que sea una restauración reversible y se pueda quitar en el futuro.




Tras este proceso, comenzamos a hacer el estuco, que es la base que se pondrá en los agujeros y las rajas del cuadro para poder restaurarlo y depositar pigmentos encima, siempre sabiendo que se debe poner algo reversible, para que los restauradores del futuro, lo puedan quitar.



Estuco general de todo el cuadro



Se hace también en los bordes, que estaban muy deshechos por haber estado doblados.



Se pone con cuidado en todo el cuadro y se quita lo que sobra.



Sobre todo en las rajas grandes donde no había pintura.


Una vez hecho el estuco ya se comienzan a pintar las zonas blancas, por medio de distintos trazos, ya sean puntos o líneas, pero pequeños, y siempre simulando el color de la zona del cuadro a la que estén pegados. Lo que se utiliza para hacer esto son pigmentos con barniz o acuarelas, algo que después pueda quitarse si se ha hecho mal. Al finalizar todo el proceso de restauración, se da otra capa de barniz.